Alex Moga/ enero 13, 2020/ Cooperación Global, Cuarta revolucion industrial, Individualizacion, Pensamiento/ 0 comentarios

es el momento de volver a conceptualizar el significado de la palabra analfabetismo, como palanca de cambio y obligada aceptación, para afrontar con garantías de igualdad y equidad el desafío que plantea la Transformación Digital, para todos los pueblos del mundo Alex Moga

Hace unos días leí, en un magazine de ámbito estatal, un artículo que encuadraba el analfabetismo del siglo XXI en aprender, desaprender y re aprender. A diferencia de la óptica analítica del siglo pasado que lo circunscribía en saber leer y escribir. Con la voluntad de compartir una óptica personal ofrezco, humildemente, una visión de calle para y con la reflexión que se deriva del citado artículo leído.

La cuarta revolución industrial, que está en sus inicios, provoca la obligatoriedad de adaptarnos a la Transformación Digital sustentada en tecnologías que para la mayor parte de la sociedad aún son el futuro. Un error! nada más lejos de la realidad.

Consecuentemente, sin darnos cuenta, creamos muros de consecuencias importantes para uno mismo y, sobretodo, trascendentales para los más jóvenes. Una gran parte de la población adulta, con esta actitud y posicionamiento personal, se convierte en negacionista tecnológico e imposibilita ver, captar o desarrollar talento, instrumento vital e imprescindible para conseguir progreso a partir de ahora.

Muchos de los efectos reales de esta Transformación Digital ya los podemos ver o disfrutar, y muchas personas sufrir. Aquí van algunos ejemplos:

  1. Trabajo desde casa, seguramente conocéis muchos ejemplos.
  2. Las relaciones con el banco, los más tecnológicos pueden constatar como se han reducido sus visitas a entidades
  3. Las relaciones sociales, ¿cuantos de vosotros no utilizáis aplicaciones de mensajería instantánea?
  4. La nube, se gestionan multitud de aplicaciones de almacenamiento en la nube
  5. El distanciamiento con la cultura de la propiedad 
  6. Aplicaciones que facilitan relaciones sexuales. 
  7. El móvil se ha convertido en elemento imprescindible de nuestra cotidianeidad
  8. Televisión en streaming (plataformas como NETFLIX, HBO, AMAZON PRIME, FILMIN, etc)
  9. El ebook se convierte en elemento de lectura

Por no hablar de todos los cambios producidos en la economía productiva, a nivel organizativo, económico y relacional, a todos los niveles. Todo está en proceso de transformación! a excepción de la mayor parte de la sociedad, y ahí se haya el mayor problema.

Si les hablara de tecnologías como blockchain, inteligencia artificial, Internet de las cosas, Cloud computing o ciberseguridad, por mencionar las de mayor socialización en la actualidad, seguramente no continuarían leyendo este artículo. Si les mostrara ejemplos de la aplicación de estas tecnologías seguramente dejarían de leer este artículo. Si les detallara datos de como la generación X, los millenals o los centinals están entendiendo estas tecnologías no lo creerían.

Si escucharan a los mayores expertos del mundo explicar los efectos reales de estas tecnologías ya en la industria, en la economía primaria o en los servicios seguramente les sonaría lejos. Y tengo que decirles que esto es el presente, cada día más acelerado. El futuro será mucho más complejo.

Si entabláramos una conversación de tú a tú, reconocerían esta realidad pero, y al mismo tiempo, cuando finalizara, creo que, no habría conseguido convencerles para que sean activos y se sumen a la transformación digital de forma inmediata. Estoy seguro de que muchos de ustedes solo lo harían cuando les tocase de cerca o directamente. ¡Entonces mucho más difícil!

De esta conversación, concluiríamos que:

Son conscientes que se están produciendo grandes transformaciones,
son conscientes que estas tecnologías forman parte del hoy,
son conscientes que no están preparados y, sin saberlo,
crean muros para su autodefensa.
Adoptan la tesis de “cuando llegue, ya lo haré”

Mi preocupación no reside en sus muros, al fin y al cabo son responsables de sus decisiones. Mi verdadera preocupación es que esos muros se alargan hacia generaciones más jóvenes. Unas generaciones que tendrán que sobrevivir, en términos de oportunidad y desarrollo vital, una sociedad muy diferente a la que vivimos en la actualidad. Y entonces yo me pregunto, ¿cómo estamos preparando a los jóvenes para enfrentarse a tan grandes desafíos? ¿Cómo estamos contribuyendo para que los más jóvenes vivan mejor que nosotros? ¿qué les estamos ofreciendo para que visualicen optimismo?

De vuelta al motivo de este escrito, es imprescindible que aprendamos, a través de formación continua y adquiriendo aptitudes digitales, para educar, para ayudar, para acompañar y para adaptarnos. Desaprendamos, conscientes que todo está en proceso de transformación y consecuentemente todo cambia aceleradamente. Y, finalmente, re aprendamos para continuar educando, ayudando, acompañando y adaptándonos a sociedades cambiantes continuamente.

Todos poseemos un talento, y cuando digo todos quiero decir todos, es nuestra decisión y voluntad desarrollarlo y una obligación, humana, ayudar a que terceros lo desarrollen. Crear muros es un impedimento al progreso personal y colectivo, una barrera al mérito. Una fórmula para adaptarnos es “aprender, desaprender y re aprender”, esta depende de cada uno de nosotros.

El analfabetismo del siglo XXI no se circunscribirá al conocimiento, sino al talento. Ayudemos a que lo desarrollen o, en el peor de los casos, al menos no les ofrezcamos muros que les imposibiliten o impidan.

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Acerca de Alex Moga

Conseguida la adaptación, ahora a por la "Transformación digital", blockchain, cloud, AI, IoT y ciberseguridad en el #MIT Trabajando en #OpenGovernment

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