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gobierno abierto

“gobierno abierto”, una nueva gobernanza

En las próximas semanas estrenamos nueva sección “Gobierno Abierto“. Un concepto que se está desarrollando, actualmente, en la gobernanza pública y privada occidental.

En esta sección podréis encontrar contenidos relacionados con el desarrollo de un concepto que está cambiando la gobernanza pública. Esta sección obedece al trabajo que estoy desarrollando e implementando como gestor del Programa “Gobierno Abierto” en el Conselh Generau d’Aran desde principios de este mismo año y con notable éxito hasta la fecha.

La transformación digital ha llegado y es la hora de adaptarse a los nuevos retos y desafíos que presenta. Las administraciones públicas tienen que ser capaces de dotarse de mas flexibilidad, mas proximidad y mas agilidad ante las incertidumbres que se le presentan a la ciudadanía.

¿Qué significa Gobierno Abierto? en las próximas semanas iremos explicando más detalles, hasta entonces os invito a ir buscando en el ecosistema digital.

 

changemaker

Changemaker (responsabilidad social y ambiental)

Changemaker. El cambio climático no es una amenaza, es una realidad. El calentamiento global, provocado en gran parte por la emisión de gases invernaderos, está provocando ya en la actualidad multitud de alteraciones ambientales y sociales.
Esta reflexión, que seguramente podéis leer en multitud de artículos, no es simplemente unas líneas de ayuda a la consciencia del problema, ésta obedece a una línea de compromiso personal con el planeta. 

Tal reflexión me obligó, hace ya unos años, a emprender una línea de compromisos personales que fueran escalables y progresivos. Para ello me ha ayudado la ciencia y los científicos (también investigadores) así como toda la red que desde hace muchísimo años lucha para que personas como yo tomemos consciencia de la gravedad.

Mi debilidad por compartir y transferir conocimientos y aprendizaje, a través de la multitud de plataformas tecnológicas que lo posibilitan, me incentivaron hace unas semanas a publicar en mi web (ésta misma), una Carta de Compromisos Personales Escalables que contribuyen a una mayor sostenibilidad del planeta. Es, sin duda, mi pequeña aportación a la lucha y al trabajo contra la depredación ambiental y climática que se está produciendo. Dicha Carta se extiende a otros compromisos de responsabilidad social.

Aquí podéis acceder a la CARTA DE COMPROMISOS PERSONALES ESCALABLES referenciada anteriormente.

Para confeccionar dicha Carta de Compromisos Personales me he guiado por acciones contrastadas y divulgadas, como recomendaciones, por varios espacios científicos.

El objetivo de dicha publicación es motivar que muchas mas personas responsables social y ambientalmente hagan de las palabras hechos concretos y que todos en suma (por la red) podamos contribuir con un pequeño gesto y un gran compromiso ante la realidad que tenemos y el mayor peligro que nos acecha.

La citada Carta de responsabilidad social y ambiental consta de 36 medidas en la actualidad. Un mayor incremento de las medidas será directamente proporcional a una mayor responsabilidad personal de compromisos sociales y ambientales adquiridos.

El clientelismo

Año 1880. El clientelismo en Estados Unidos era una manera de que los políticos ambiciosos no elitistas se hiciesen ricos y levantasen su status social proporcionando al mismo tiempo beneficios a sus seguidores (votantes). Estos beneficios individualizados podían ser desde trabajos en las oficinas postales o en los ayuntamientos o llegaban incluso a regalar el pavo del día de acción de gracia. La mas famosa historia fue la de Tammany Hall de New York, asociación fundada en 1789 como organización de beneficencia. Ésta era dominada por William Marcy Tweed. Utilizaba su organización para sustraer dinero de las obra públicas, fue tal la situación que la construcción de un nuevo juzgado en 1858 con un presupuesto de 250.000 $ en 1871 aún sin acabar ya llevaban gastados mas de trece millones, se descubrió entonces, la corrupción. Mientras este clientelismo reinaba en EEUU, en el Reino Unido y Alemania ya se había implantado el principio de democracia moderno; movimientos sociales reivindicativos para la colectividad (partidos obreros) que reclamaban una justa redistribución de la riqueza (asistencia sanitaria o programa de seguridad en el trabajo).

El problema del clientelismo es que siempre evoluciona hasta convertirse en corrupción pura y dura. Solo un paso.

La Ley Pedleton (copiada de las estructuras democráticas europeas antes mencionadas) forzó el cambio necesario en Estados Unidos. De unas instituciones clientelistas a unas instituciones modernas y justas. Tardó en conseguirse, no fue hasta 1920. Las nuevas generaciones de políticos lo hicieron posible.

(Este artículo es una síntesis personal del libro de Francis Fukuyama “Orden y Decadencia de la política”. Volumen II. Pág. 206-208. Editorial: Deusto