Categoría: Ética

Joker, Greta y Banksy

Uno de los grandes personajes de 2019 habrá sido Joker, el papel que Joaquin Phoenix interpreta cinematográficamente con excelencia. Pero al margen de esta obviedad, se esconde una personalidad construida como consecuencia de un sistema que liquida la escala de valores de la persona. El dinero es el único vehículo de aceptación e integración social.

Banksy, creador artístico militante del Street Art, nos ha dejado para estas navidades una nueva obra, en Birmingham. La voluntad de Banksy es enaltecer a la persona.

Greta Thunberg ha sido escogida como persona del año por la revista TIME. Con solo dieciséis años se ha convertido en un icono mundial, portavoz de la protesta a la grave crisis climática que estamos provocando en nuestro planeta.

Todo ellos – Joker, Greta y Banksy – son productos de un mundo en que el ser humano se ha olvidado de él mismo.

Si nos damos la vuelta, también y al mismo tiempo, podemos ver y testear diariamente la cuarta revolución industrial, en la cual la transformación digital (indústria 4.0, blockchain, inteligencia artificial, cloud, ciberseguridad, innovación, cultural awareness, Forbes, filantropía, etc) es la protagonista. Una revolución que no mira atrás y cada vez con más aceleración.

Revolución, personas, emergencia climática, blockchain, inteligencia artificial… Palabras de 2019. La navidad nos transporta a un imaginario mágico, sería de justicia no dejarse a nadie en este viaje.

COMPARTIR! El concepto

COMPARTIR! El concepto

Hace pocos días os invitaba a abrir las ventanas para el cambio y no perder sábanas de oportunidades. Un cambio que pasa por una acción clave, compartir.

Un término (compartir) que nuestros padres incidían sobre él cuando éramos pequeños con caramelos y otras golosinas. Desgraciadamente, este término, va desapareciendo en nuestro crecimiento porque se nos hace cada vez más difícil su gestión para no caer en ser tratado de flojo o que un tercero haga un abuso y se aproveche de ello. Acabamos asimilando así este término como un tangible, como un intercambio entre iguales. Se convierte así, en un concepto materialista.

Tenemos que interiorizar que esta palabra va mucho más allá. El progreso humano y colectivo se ha basado históricamente en compartir; elementos tangibles pero también, y más importantes, intangibles. Unos intangibles que no se pueden tocar pero que son necesarios, que no vemos visualmente, pero sentimos interiormente. Que no podemos comprar pero son imprescindibles.

Todos, como personas sea cuál sea nuestra condición, tenemos un elemento que nos destaca que podemos compartir con la colectividad para mejorarla.

Si queremos dejar atrás el materialismo y el individualismo como dogma de vida no hay excusas. Conocimiento, pensamiento, experiencias, aciertos, errores, nuestros y/o colectivos, compartidos nos ayudan a crecer y evolucionar.

Hacerlo es una ventana para el cambio y multitud de sábanas de oportunidad.

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objetivo-hambre-cero
objetivo-salud-y-bienestar
objetivo-educacion-de-calidad
objetivo-igualdad-de-genero
objetivo-agua-limpia-y-saneamiento
objetivo-energia-asequible-y-no-contaminante
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ESTADO DE EMERGENCIA

VIVIMOS EN UN ESTADO DE EMERGENCIA

¡Vivimos una Emergencia Climática! Europa, y el mundo, están en estado de Emergencia Climática. Declaración del Parlamento Europeo a dia 28 de noviembre de 2019.

La Unión Europea coma institución de gobernanza global, y los estados como miembros solidarios, tienen que poner encima de la mesa acciones, actuaciones, propuestas, legislación, impulso e incentivos para minimizar los efectos del calentamiento global que sufre el planeta y que, por lo tanto, también sufrimos todos y todas.

La COP25, la Cumbre Mundial del Clima, reunirá en Madrid a los principales agentes públicos y privados que durante diez días debatirán, acordarán e impulsarán acciones en esta línea. Paralelamente, en ejercicio de la transparencia, rendirán cuentas de los acuerdos de París. Éstos dos elementos juntamente con el grito en la calle de millones de jóvenes (#FridaysForFuture) de todo el mundo, tendrán que hacer efectiva una “Carta de compromisos” que se someterá a análisis de cumplimiento.

La industria, y la empresa como instrumento de desarrollo económico,  tienen que hacer frente a un desafío enorme. Tiene que asumir el reto de sustiuïr el plástico en la cadena de producción y que las soluciones que le sustituyan sean viables técnica y económicamente. Además, también, tienen que trabajar para reducir en los procesos de esta cadena de producción la emisión de gases de efecto invernadero. Es imprescindible, como he mencionado en más de una ocasión, compartir el conocimiento. Ofrecer los recursos necesarios, promoverá la efectividad del cambio y alcanzaremos los objetivos que nos hemos planteado.

Nosotros, como personas y ciudadanos, nos tenemos que convertir en agentes de efectividad sostenible. ¡Depende de nosotros! Dar la espalda es egoísmo.

 

Ventanas abiertas para el cambio

¿Cuántas veces muchos de vosotros habéis exclamado o escuchado la frase “toda la vida se ha hecho así” u otra como “toda la vida lo he hecho igual”? No hay citas más defensiva, autocomplaciente y conformista que estas.

¿Habéis intentado alguna vez sustituirla por un argumento o actuar haciendo algo diferente para no caer en ella? Probadlo, sentiréis una nueva sensación, abriréis una ventana al cambio. En esta frase descansa la primera piedra para ser coherentes con aquello que exigimos y deseamos.

Si, además, a esta frase le sumas otra que a menudo se cita como “me lo han dicho” como elemento de posicionamiento intelectual, entonces se puede llegar a construir un argumentario fácil y sencillo que lo justifique todo para no tener que cambiar nada o bien para defendernos de cualquier otro argumento que nos deja en evidencia intelectual.

Si de verdad queremos cambiar las cosas, si de verdad queremos hacer frente a los desafíos que tenemos como humanos, como personas o como sociedad el primer cambio comienza con nosotros como protagonistas. No podemos exigir que cambie nada si nosotros no estamos dispuestos a que nada cambie.

Si nada cambia, la queja o la gestión de los enormes retos que tenemos entran en la habitación de la mediocridad y con ello, el falso relato, que se convierte en la defensa ignorante para imposibilitarlo todo. Llegados a este punto los personalismos y la tiranía juegan a placer.

Ante esta realidad el talento se escapa, las oportunidades se reducen y vamos dejando atrás sábanas de oportunidades.

Si os encontráis en esta situación o creéis que hemos llegado a ella colectivamente, la mediocridad es la protagonista. Si no es así y sois personas propositivas – os felicito – formáis parte de un entorno en el cual la inteligencia colectiva construye oportunidades, soluciones y futuro. Reflexiona, reflexionemos.

¿Seguridad o flexibilidad?

¿Tú que priorizas?

El planteamiento de dicha cuestión es la dicotomía principal, existente hoy en día, en el ámbito tecnológico a nivel mundial. Si bien es cierto que la seguridad es clave y fundamental para prevenirse de las muchísimas amenazas que existen y se crean continuamente, también es cierto que la seguridad nunca puede ser un valor igual a 0.

Así mismo, la flexibilidad juega un papel clave para las empresas y, porque no decirlo, para las personas y las sociedades. Afrontar los principales desafíos de la cuarta revolución industrial y la transformación digital que concurrirá bajo sus efectos hace indispensable para nuestra adaptación, asegurar y jugar en un ecosistema flexible ante un presente acelerado y cambiante.

Creo que la decisión de uno u otro planteamiento se debe circunscribir a los objetivos y prioridades del objeto del servicio y/o prestación de los productos.

En mi caso, gozo de una seguridad idónea y recomendada, minimizo los riesgos, pero así mismo tengo todo en el cloud. Yo priorizo la flexibilidad que me permite la conectividad en tiempo real y acceso a todo mi ecosistema de trabajo, a la seguridad siendo esta última objeto de estudio e inversión diaria por mi parte.

Creo que la seguridad que ofrecen ahora mismo las principales plataformas de cloud es seguramente la mejor. El problema podría subyacer en si entramos en la subcontratación del cloud con la excusa del abaratamiento de costes donde ahí las variables amenazadoras serían múltiples y no controladas, pudiendo estar el cloud en países, entornos y/o cualesquiera otras situaciones vulnerables, fuera del ámbito de nuestra protección jurídica.

Aun así, prevengo mi seguridad con la ratificación y exigencia de cumplimiento por parte de los proveedores de sellos de calidad que emergen de las legislaciones estatales y europeas en mi caso. Minimizo al máximo las vulnerabilidades e introduzco elementos de flexibilidad que me hacen ganar en productividad.

Esta situación, que es de índole individual, es extrapolable al ámbito empresarial. Aún, más, si cabe, contratando un profesional de ciberseguridad y estableciendo planes de seguridad y estrategias implícitas en nuestro ecosistema empresarial. En España existe y está en vigor el Esquema Nacional de Seguridad, instrumento que acompaña y guía para la minimización de las vulnerabilidades que surgen y en las que podemos caer.

Para minimizar los riesgos de seguridad implanto recomendaciones basadas en legislaciones, normas ₁ y guías de uso, algunas de las cuáles son las siguientes.

 

Instituto Nacional de Ciberseguridad:

https://www.incibe.es/sites/default/files/contenidos/guias/doc/guia-cloud-computing_0.pdf

Ley Orgánica de Protección de datos:

https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2018-16673

Reglamento Europeo de protección de datos:

https://www.boe.es/doue/2016/119/L00001-00088.pdf