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Blockchain. Bitcoin

El Bitcoin (tecnología Blockchain)

Hace unas semanas escribía un artículo sobre las criptomonedas y el Bitcoin. Era un artículo básico para entender la esencia de su creación y funcionamiento. Advertía que una de las amenazas era que el sistema financiero mundial no las acepta públicamente, aún. Semanas después del citado articulo, os tengo que decir que nos han dado una sorpresa mayúscula, la banca JP Morgan (EEUU), tres meses después de prohibir a sus empleados invertir en criptodivisas, acaba de publicar un informe que no solo las reconoce, sino que las recomienda como inversión.

Uno de los grandes problemas a los que se enfrenta la banca tradicional es la estructura tecnológica que sustenta las criptodivisas (cryptocurrency), el blockchain. Mucho mas segura, mas eficaz y mas eficiente. El desconocimiento profundo del blockchain es lo que condujo a JP Morgan a hacer un informe en septiembre, del Bitcoin, totalmente negativo. Ahora ha tenido que rectificar. La tecnología Blockchain (bloque de cadenas) ha llegado y solo es el principio, las posibilidades son enormes y su aplicabilidad irá en incremento. Muchas son las variables que refuerzan su potencialidad. En todos los sectores del mundo ya están investigando sobre ella.

Empresas como IBM, ya han creado sus propias escuelas de especialización blockchain para captar los primeros talentos de todo el mundo, pronto leeréis otras grandes que se sumaran a ello. La diferencia será la blockchain que utilizaran, me atrevo a aventurar que la banca tradicional utilizará muy pronto la blockchain privada para la emisión de pagos entre sus clientes. Os dirán que son mejoras tecnológicas, incluso os lo negarán, mientras tanto la cotización de las criptodivisas irá en aumento, la tecnología blockchain se irá implementando y los “smart contract” formaran parte de nuestra día a día.

 

VIA (Valores, Ideas y Actitud)

Valores, Ideas y Actitudes (VIA) tendría que ser, al margen del valor de su significado, el encuadre de acción de toda persona en sus acciones en el ámbito político.

Imaginad un proyecto político en el cuál la acción que se lleva a cabo está basada en una escala de Valores, en un programa de Ideas y en una coherencia de Actitudes. Esta forma de hacer política tiene que ser perfectamente imaginable y tiene que ser una exigencia irrenunciable.

Ahora, imaginad una sociedad comprometida con el mañana por encima del hoy, y una forma de hacer (de la sociedad) en beneficio del conjunto por encima del beneficio personal. Esta forma de hacer de la sociedad tiene que ser perfectamente imaginable y tiene que ser una exigencia irrenunciable.

Soy consciente que el idealismo político no es un camino real. Soy consciente, también, que el realismo político no es un camino ganador. Por consiguiente, el panorama actual es: ¡ni idealista, ni realista! ¡Qué desastre! Extraigo entonces una conclusión: En la actualidad un ganador/a (en política) se enmarca en una persona que gana el poder para dar respuesta al hoy con una gestión exitosa y personalizada de la oportunidad que meritoriamente ha conseguido. Hay excepciones, afortunadamente.

Hace cien años, los/as sufragistas del Reino Unido consiguieron el derecho a voto de la mujer. Un derecho que reclamaron con paneles que decían: “Deeds Not Words”, es decir, “Hechos y no palabras”. Fue el precedente para las democracias que vinieron después. Si nos auto exigimos como colectividad mejorar la sociedad que vivimos, lo conseguiremos. Si nos auto exigimos diseñar el futuro lo tendremos. Sino, continuaremos teniendo lo que tenemos. Y lo que será peor, no visualizaremos ningún proyecto de futuro ilusionante.

Deseo una política postmoderna con Valores, Ideas y Actitudes en beneficio de todos/as, con igualdad y equidad, por el hoy y por el mañana.

 

El clientelismo

Año 1880. El clientelismo en Estados Unidos era una manera de que los políticos ambiciosos no elitistas se hiciesen ricos y levantasen su status social proporcionando al mismo tiempo beneficios a sus seguidores (votantes). Estos beneficios individualizados podían ser desde trabajos en las oficinas postales o en los ayuntamientos o llegaban incluso a regalar el pavo del día de acción de gracia. La mas famosa historia fue la de Tammany Hall de New York, asociación fundada en 1789 como organización de beneficencia. Ésta era dominada por William Marcy Tweed. Utilizaba su organización para sustraer dinero de las obra públicas, fue tal la situación que la construcción de un nuevo juzgado en 1858 con un presupuesto de 250.000 $ en 1871 aún sin acabar ya llevaban gastados mas de trece millones, se descubrió entonces, la corrupción. Mientras este clientelismo reinaba en EEUU, en el Reino Unido y Alemania ya se había implantado el principio de democracia moderno; movimientos sociales reivindicativos para la colectividad (partidos obreros) que reclamaban una justa redistribución de la riqueza (asistencia sanitaria o programa de seguridad en el trabajo).

El problema del clientelismo es que siempre evoluciona hasta convertirse en corrupción pura y dura. Solo un paso.

La Ley Pedleton (copiada de las estructuras democráticas europeas antes mencionadas) forzó el cambio necesario en Estados Unidos. De unas instituciones clientelistas a unas instituciones modernas y justas. Tardó en conseguirse, no fue hasta 1920. Las nuevas generaciones de políticos lo hicieron posible.

(Este artículo es una síntesis personal del libro de Francis Fukuyama “Orden y Decadencia de la política”. Volumen II. Pág. 206-208. Editorial: Deusto